
Los primeros cuatro años de trabajo de Laura Gutiérrez como vendedora en una gran tienda transcurrieron sin novedades. Sin embargo, el quinto, resultó ser uno que nunca olvidará, su cuerpo se lo recuerda a diario.
Todo empezó en 2015, cuando se lesionó el hombro derecho cargando unas cajas. Al inicio pensaba que era un malestar pasajero, pero el dolor empeoró y llegó a inmovilizarle el brazo. El ortopédico que la atendió la envió a fisioterapia por unos meses, pero nada cambió. Al pasar el tiempo, el especialista decidió rescindirle la baja, al no poder tenerla tanto tiempo sin trabajar.






