{"id":22994,"date":"2017-07-19T18:29:25","date_gmt":"2017-07-19T18:29:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ginarte.com\/es\/?p=22994"},"modified":"2017-07-19T18:31:11","modified_gmt":"2017-07-19T18:31:11","slug":"un-casero-negligente-y-el-sotano-del-peligro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ginarte.com\/es\/blog\/un-casero-negligente-y-el-sotano-del-peligro\/","title":{"rendered":"Un casero negligente y el s\u00f3tano del peligro"},"content":{"rendered":"<p>Soy Jessica Samayoa, guatemalteca de 51 a\u00f1os, y desde hace casi seis a\u00f1os convivo con las consecuencias permanentes de una ca\u00edda que pudo haberse evitado. Como todos los domingos, el 20 de noviembre de 2011 me levant\u00e9 temprano para lavar ropa, aprovechando que mis hijos dorm\u00edan y para tener todo listo para el D\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias que se aproximaba. Ten\u00edamos ya siete meses viviendo en esta casa, sin embargo, cada vez que ten\u00eda que bajar al s\u00f3tano, donde estaban la lavadora y secadora, lo hac\u00eda con much\u00edsimo cuidado, y miedo. Y es que la alfombra que cubr\u00eda los escalones no estaba fija, no hab\u00eda baranda y, para rematar, hab\u00eda un hueco al fondo de la escalera.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>Desde que nos mudamos, le hab\u00eda alertado ya al due\u00f1o de la casa del peligro que representaba para m\u00ed y mis hijos la condici\u00f3n en que estaban las escaleras del s\u00f3tano, pero siempre le dio largas al asunto. Hasta que sucedi\u00f3: perd\u00ed el equilibrio, me resbal\u00e9 y ca\u00ed hasta el final de los escalones. Mi pie izquierdo qued\u00f3 metido en el hueco con todo mi cuerpo encima del tobillo. El dolor fue insoportable. Estuve como media hora sin poder moverme. Luego, como pude, gate\u00e9 hasta arriba.<\/p>\n<p>Inmediatamente le avis\u00e9 al due\u00f1o, quien al d\u00eda siguiente vino a cerrar el hueco y engrapar la alfombra, aunque sigui\u00f3 sin poner baranda. Sin embargo, el mal ya estaba hecho. Me hab\u00eda fracturado el tobillo y los tendones y ligamentos estaban sumamente rasgados. El doctor me recet\u00f3 cortisona y puso una bota para ayudar en la recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasada Navidad tuve que volver al m\u00e9dico porque segu\u00eda con mucho dolor y fue cuando me dio la mala noticia: hab\u00eda que operarme porque el pie se hab\u00eda deteriorado. Despu\u00e9s de la cirug\u00eda tuve que recibir m\u00e1s medicamentos para el dolor y terapia durante un a\u00f1o. Adem\u00e1s, por mi incapacidad, perd\u00ed mi trabajo y no pude volver a la casa, al no poder subir y bajar escaleras. En paralelo a lo que estaba sufriendo, el casero me dijo que todo hab\u00eda sido culpa m\u00eda por no haber estado pendiente. Fue cuando decid\u00ed demandarlo.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a los abogados Ginarte despu\u00e9s que una amiga me refiri\u00f3 a ellos. Los llam\u00e9, expliqu\u00e9 mi caso e inmediatamente me vinieron a ver, porque no me pod\u00eda mover. Desde la primera entrevista me trataron como familia y tomaron el tiempo para explicarme todos los detalles de mi caso y los siguientes pasos.<\/p>\n<p>Definitivamente, en mi vida hay un antes y un despu\u00e9s de esa ca\u00edda. Qued\u00e9 coja y con mucho dolor, adem\u00e1s de que el sedentarismo obligado me ha hecho tambi\u00e9n ganar mucho peso y convertido en pre-diab\u00e9tica con presi\u00f3n alta. Sin embargo, en medio de esta dura prueba que me ha puesto Dios, ha sido reconfortante poder contar con los abogados Ginarte para defender mis derechos. Mi calidad de vida anterior no me la devuelve nadie, pero, al menos financieramente, los abogados Ginarte lograron justicia y que fuese compensada por quien, con su negligencia, me da\u00f1\u00f3 la vida para siempre.<\/p>\n<p>Cont\u00e1ctenos hoy mismo llamando al 1-888-GINARTE (1-888-446-2783) para una consulta gratuita, o visite nuestra p\u00e1gina electr\u00f3nica www.ginarte.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy Jessica Samayoa, guatemalteca de 51 a\u00f1os, y desde hace casi seis a\u00f1os convivo con las consecuencias permanentes de una ca\u00edda que pudo haberse evitado. 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